 De color leonado, desde el oro al rojo ciervo, a veces atigrado, es decir con rayas negras transversales sobre el cuerpo, pero no compactas, con o sin limitadas manchas blancas lúcidas y brillantes, el bóxer es un molosoide. Pertenece, por tanto, a la numerosa categoría de perros de cabeza maciza, cuboide, firme, fuerte y con expresión enojada, de hocico más bien corto, con maxilares anchos, labios espesos y ojos oscuros; el stop está situado en el punto de conjunción entre el cráneo y la caña nasal. El bóxer es de talla media y su altura, medida desde la cruz desde el centro entre las puntas de los dos omoplatos, es de aproximadamente unos 60cms. Su estructura es cuadrada, atlética, con osamenta sólida y músculos duros y muy evidenciados bajo la piel tirante, revestida de pelo corto denso y de textura vítrea. En cada uno de sus movimientos y en todas sus actitudes, su coraje y su lealtad son evidentes, como también aparece claro en su perfecta integración en la sociedad. Basta una mirada para comprender que es un enamorado del hombre. Sus ojos atentos y curiosos contemplativos hacia sus compañeros de familia, el temblor que recorre su espalda al contacto físico de la mano, su constante vigilancia por todo lo que sucede a su alrededor, capaz, al mismo tiempo de seguir con espontaneidad y sin que sean necesarios condicionamientos, la voluntad del hombre.
 En cada uno de sus movimientos y en todas sus actitudes, su coraje y su lealtad son evidentes, como también aparece claro en su perfecta integración en la sociedad. Basta una mirada para comprender que es un enamorado del hombre. Sus ojos atentos y curiosos contemplativos hacia sus compañeros de familia, el temblor que recorre su espalda al contacto f ísico de la mano, su constante vigilancia por todo lo que sucede a su alrededor, capaz, al mismo tiempo de seguir con espontaneidad y sin que sean necesarios condicionamientos, la voluntad del hombre.
Tanto por su constitución como por su espíritu es un perfecto atleta, en el significado helénico de la expresión: es decir, un luchador al que le resulta imposible reprimir su deseo de sobresalir, de ser el primero, en eterna competición con cualquiera ya sea hombre o animal. |